Durante su gobierno el doctor Norberto Treviño Zapata, puso en marcha un importante proyecto cultural para fortalecer la identidad de los tamaulipecos. Los resultados de estas expresiones de las políticas públicas, aún se pueden apreciar en la actualidad. El inolvidable Emilio Villarreal Guerra, Director de Relaciones Públicas y Turismo, interpretó la idea del mandatario y acaudilló la propuesta con responsabilidad administrativa. Pintura, teatro, grabado, ballet, curtiduría, música, declamación, escultura, fotografía y otras expresiones artísticas, recibieron un extraordinario apoyo de las autoridades.
Entre los mayores aciertos figura la creación del Conjunto Típico Tamaulipeco, similar a la Orquesta Típica de la Ciudad de México, dirigida desde sus inicios por Miguel Lerdo de Tejada. Aquellos grupos artísticos, alcanzaron enorme auge durante el porfiriato, y representaban una estrategia encaminada a fortalecer la imagen y unidad nacional. Bajo el mismo espíritu, en tiempos contemporáneos se integraron las orquestas típicas: Campechana, Zacatecana, Mexicana y Citlaltépetl, entre otras.
Los primeros pasos de la agrupación tamaulipeca se dieron a finales de la década de los cincuenta. El licenciado Villarreal Guerra, inició la difícil tarea de contratar músicos empíricos, con sobrado talento y profesionalismo para ejecutar: jarana, guitarra, huapanguera, violín, bajosexto, tambora, clarinete, contrabajo y acordeón. La mayoría provenían de rancherías y ejidos de los municipios de Ocampo, San Carlos, Llera, Xicoténcatl, Pánuco, Tampico, Tamazuchale y Valles. En ese momento se ganaban la vida como artistas ambulantes, tocando en cantinas, festejos familiares y reuniones sociales. En el cuadro de bailarines o danzantes había maestras, obreros y estudiantes.
Oficialmente el Conjunto Típico Tamaulipeco se fundó en 1959. El profesor Francisco Flores, seleccionó a los filarmónicos y fue el primer director artístico: “Yo hice la iniciativa del Conjunto Típico…Yo tuve la tarea de escoger los elementos: seis violines, seis guitarras, contrabajo y las voces. Empezamos a estudiar y cuando consideré que ya estaban bien…nos presentamos el 4 de enero de 1959, Día del Periodista en el San Antonio Motel. El doctor lo escuchó y le gustó, aprobando el conjunto y ofreció ayudarnos.” (Suplemento Cultural Maratín/El Diario). Lo básico de la terea encomendada, consistía en promover, enriquecer y preservar el folclor musical popular de las tres regiones geográficas de Tamaulipas: norteña (polka, redova y chotis), huapango y picota. La coreografía incluiría la actuación de varias parejas de baile, ejecutando dichos géneros, floreo de reata donde intervino Fernando Méndez, el declamador Omar Galán y el cantante Fidel Zepeda.
Músicos y Danzantes Populares
En 1960 el grupo hizo una gira artística en Honolulu, San Francisco, Sacramento, Los Ángeles y San Diego California. Al siguiente año se incrementó a 36 el número de elementos, entre ellos Bernabé Calderón, José Ramírez, Carlos Castillo, Rodolfo Núñez y José Frausto Martínez (violines); Reynaldo Calderón y Rubén Castillo (guitarras quintas huapangueras); Rigoberto Calderón y Osvaldo Castillo (jaranas); Gregorio Pérez, Oscar Peña Vélez, Zeferino Hernández, Misael Vargas, Leoncio y Leobardo Domínguez Cruz (guitarras); José Hinojosa Lerma, Pablo Medina, Rogelio Reyes Mendoza y Tomás García de León (Picota); Gil González, Antonio Reyes, Julio Prado y José Ruiz (Conjunto de Polka); Ana María Valdez Rodríguez, María del Carmen Rodríguez, Josefina Puente García, Elva Hernández Martínez, Marco Aguirre Jiménez, Juan Antonio Martínez Lumbreras, Ernesto Martínez Brhoez, Juan Franco, Moisés Rodríguez, Gloria y Alicia Lerma Rodríguez (conjunto de danza); Oscar Celvera Guerrero (director personal), Santiago Villarreal López (solista) y profesor Hugo Romero (director artístico).

A partir de ese momento, se convirtieron en embajadores de la música popular tamaulipeca; y cumplieron numerosos compromisos artísticos en México y el extranjero. Gracias a la calidad de sus interpretaciones, la popularidad de estos artistas y presentaciones triunfales, se comentaron a través de las radiodifusoras y medios escritos de aquella época. Amalia Hernández, directora del Ballet Folklórico Nacional, contrató a varios integrantes para reforzar su espectáculo. Lo mismo sucedió con el Mariachi Vargas de Tecalitlán. Cuando don Silvestre los escuchó entonar con maestría y vitalidad los sones huastecos, les ofreció contratos a Rigoberto y Bernabé Calderón.
Cada actuación representaba un verdadero reto. Gracias a su vocación natural por la música, el Típico salió adelante con éxito en cada escenario donde se presentaban. Por su alegría, talento, colorido del vestuario, zapateado al bailar, variedad musical, maquillaje, escenografía y calidad de sus interpretaciones se ganaron el aprecio del presidente Adolfo López Mateos y su esposa Eva Sámano. Gracias a esta relación y soltura interpretativa de estos virtuosos artistas populares, la música tamaulipeca llegó a todos los rincones de México. Lo mismo amenizaron banquetes de célebres personalidades, selectos acontecimientos de la vida política, diplomática y social del país.
Pablo Casals y el Conjunto Típico
Gabino Hernández de la Colonia Mainero, fue uno de los primeros violinistas en incorporarse al grupo. De origen humilde y sin estudios musicales, interpretaba huapangos y otros ritmos de manera magistral. En 1959 el Conjunto Típico viajó a la ciudad de Xalapa, donde se celebraba el Festival y Concurso de Violonchelo Pablo Casals. Por ese motivo el laureado músico español, transcurrió algunos días en la capital veracruzana. El enterarse de la noticia, los trovadores tamaulipecos fueron a visitarlo donde se hospedaba.
Los recibió cordialmente y solicitó algunas melodías clásicas del repertorio. Del violín de Gabino Hernández, empezaron a brotar las notas de El Gustito. Casals lo escuchó por varios minutos verdaderamente fascinado, y solicitó lo repitiera varias veces. El grupo regresó a su terruño sumamente satisfecho por los elogios del personaje.
A los pocos días, el reconocido chelista envió al profesor Francisco Flores, una carta ponderando la calidad musical del Conjunto Típico Tamaulipeco. Este acontecimiento, está registrado en la revista Life. Por cierto, a última hora Hernández canceló su participación en la gira por algunos países de Centroamérica y Estados Unidos, porque tenía pánico viajar en avión. Su violín, presuntamente era un Stradivarius, regalo del español Alfredo Negrete, dueño de la Panificadora Victoria.
Entre las numerosas anécdotas del grupo, destaca una cuando se encontraban realizando actuaciones en Venezuela. Cierta mañana recibieron orden de suspender la gira programada en: Argentina, Brasil, Uruguay, Japón y otros países, debido a la muerte de la formidable atleta Teresita Treviño García Manzo, hija del gobernador Norberto Treviño. A lo largo de más de sesenta años de trayectoria artística, el Típico ha realizado cientos de presentaciones, cosechado importantes reconocimientos por su desempeño en diversos teatros de la capital del país, Fiestas de Octubre en Guadalajara, Festival Internacional Cervantino, Feria Mexicana de Nueva York y la Casa Blanca en Washington durante el Festival Cultural Latino, donde estuvo presente el presidente Bill Clinton. Sin lugar a dudas, la más honrosa distinción es ser considerados Patrimonio Cultural de Tamaulipas.

En 1993, el gobierno del estado organizó un homenaje al cumplirse 35 años de su fundación. En el 2008, vivieron similar experiencia por medio siglo ininterrumpido de promover nuestra cultura musical. Esa ocasión se realizó un gran desfile por calles de Ciudad Victoria y las autoridades entregaron medallas conmemorativas a sus integrantes. Por su amplia experiencia, esta agrupación por donde han transitado más de 100 músicos y 200 bailarines, es considerada una escuela para quienes desean aprender las tradiciones vernáculas de Tamaulipas. Varios de sus miembros, se han dedicado a la enseñanza de música y baile en planteles escolares.
La discografía en una joya entre los coleccionistas. Sus grabaciones, crean una atmósfera cautivadora para los melómanos. Reúnen en ellas, un amplio repertorio de huapangos, picota, huapango norteño, polka, redova y chotis. Uno de sus primeros LP Danzas Folklóricas Tamaulipecas, fue grabado bajo el sello ECO, contiene: El Gavilán Tamaulipeco, La Revestida, La Moda, El Arrendador, El Nuevo Querreque, Amor Ligero, Jacarandas y Tamatán.
Algunos Directores y Coordinadores Artísticos de Música y Danza
Francisco Flores Sánchez -música- (1958-1960), Hugo Romero (1962), profesor Barquera (músico), Raúl Pazzi, Juan Franco -danza- (1963-1967), Chelo Cantú (1958-1962), Francisco Sánchez -danza- (1958-1962), Guillermo Arriaga -danza- (1969-1970), Andrés Sáenz Lira -danza- (1971-1982), Jesús Cardoza –danza y coreógrafo- (1968-1969), Moisés Rodríguez Mata –danza/director- (1969-1971), Rosario Lugo –maestra de técnica de zapateado- (1989-1991), Ofelia Bolaños Cepeda –danza/directora- (1982-1988), Andrés Sáenz Lira –danza/director- (1988-1989), Juan Castro López -música y danza/director- (1989-2005), Alfredo Montelongo López -danza/director- (2006-2019), Arturo Olvera Huerta (coordinador/2019-2022) y Gerardo Hernández (2023) y Claudia Alfaron -coordinadora- (2023-2025).
(FR/AM)