Antropoceno es un concepto acuñado por la Academia de Ciencias Soviética en los sesentas… Se refiere a la etapa del Cuaternario caracterizada por el impacto de la especie humana en la geofísica del planeta, cambio climático, extractivismo, pérdida de biodiversidad, contaminación y escasez de alimentos y agua
Crecí en la frontera Texas-Tamaulipas y recuerdo cuando en los cañaverales del “Mágico Valle del Río Grande” hacían la tumba y quema en el otoño cuando empezaban a soplar los vientos del norte y el humo y cenizas volaban hacia mi pueblo Río Bravo y sus alrededores. El año pasado cerró el último ingenio azucarero en el Valle ante la sequía provocada por el cambio climático en Santa Rosa, cerca del rancho donde nació la fronteróloga Gloria Anzaldúa, del barrio de trabajadores donde nació Freddy Fender, donde vivieron el autor beatnik William Burroughs y el “Parche” Steve Jordan (el Jimi Hendrix del acordeón), donde vive Ramón Ayala y donde falleció Narciso Martínez (creador del Conjunto Tejano y la música norteña). Muches migrantes indocumentades se escondían en esos cañaverales y varios fallecieron en esas tumbas y quemas.
Llego a la frontera de El Paso del Norte en 1990 y me encuentro con que Juaritos era vertedero de desechos tóxicos y material radioactivo, que la fundidora Asarco estaba ubicada a pocos metros del Río Bravo rodeada de barrios chicanos y los vientos del norte llevaban el humo con plomo y arsénico a México. A los pocos meses de residir en el centro de los tres mil kilómetros de la frontera, las autoridades texanas deciden establecer en Sierra Blanca un basurero nuclear al que se sumarían desechos radioactivos de Nueva York, Maine y Vermont.
El basurero nuclear se convirtió en una iniciativa consentida del gobernador George W. Bush y a pesar de los consejos derrotistas de que era un hecho consumado, un movimiento binacional iniciado por Bill Guerra Addington y secundado por activistas como Richard Boren y en México por otros como el “Guardián del Valle de Juárez”, profesor Manuel Robles Flores y Félix Leonardo Pérez Verdugo. Hasta miembros del Partido Verde en la Ciudad de México ayunaron como protesta. Guerra Addington sufrió amenazas y hasta atentados, como un incendio de la maderería familiar perpetrado por esbirros de la Merco Joint Venture, especializada en arreglos para deshacerse de desechos tóxicos de clientes como la ciudad de Nueva York. El proyecto del basurero nuclear de Sierra Blanca fue abandonado en 1998 y Fiona Apple llamó a Guerra Addington “Un Héroe Americano”. Guerra Addington ha participado en muchas otras luchas ambientales como los gasoductos transfronterizos Comanche, el actual Proyecto Saguaro que pretende construir en Puerto Libertad una planta de licuefacción de gas procedente de los Estados Unidos y que se transportaría a dicha planta en Sonora. De ahí, se trasladaría a China en buques” mataballenas” que, junto con la contaminación de Saguaro, amenazan la vida marina del Mar de Cortés que la UNESCO y Jacques Cousteau llamaron “Acuario del Mundo”. La Nación Comcaac (Seri) ya se manifestó en pleno en un comunicado debido a la amenaza que representa para sitios sagrados como Tahejöc (Isla del Tiburón) y Socáaix (Punta Chueca).
Todos los proyectos y prácticas citados anteriormente constituyen una violación a los Tratados de La Paz de 1983 que definen la zona fronteriza como el área situada hasta 100 kilómetros de ambos lados de la línea divisoria y en su Art. 7 estipula que se evaluarán “proyectos que puedan tener impactos significativos en el medio ambiente de la zona fronteriza, para que se puedan considerar medidas apropiadas para evitar o mitigar efectos ambientales adversos”.
Los proyectos para la construcción de los gigantescos centros de datos e Inteligencia Artificial de Proyecto Júpiter y Meta constituyen otra raya más al tigre en estos contrasentidos que aceleran el ocaso del Antropoceno. Antropoceno es un concepto acuñado por la Academia de Ciencias Soviética en los sesentas pero atribuída al biólogo Eugene Stoermer y popularizada por el Premio Nobel de Química 1995, Paul Crutzen. Se refiere a la etapa del Cuaternario caracterizada por el impacto de la especie humana en la geofísica del planeta, cambio climático, extractivismo, pérdida de biodiversidad, contaminación y escasez de alimentos y agua. Aunque las asociaciones tradicionales de geología no han aceptado el término como científico, ha permeado en diversas disciplinas y hasta en la cultura popular.
La Ecología Política es una perspectiva transdisciplinaria que ha acogido el término. Este enfoque ha tenido un mayor desarrollo en el Sur Global y en Europa. Aunque la Ecología Política es más antigua, global y teóricamente sofisticada, la Justicia Ambiental es más empírica y centrada en procesos locales o regionales pero ha incidido más en las políticas públicas. Racismo Ambiental es un término acuñado por Robert Bullard en 1983 al estudiar la distribución espacialde vertederos de desechos sólidos en Houston y encontrar que estaba asociada a la distribución espacial de grupos étnicos. Racismo Ambiental devino Justicia Ambiental y su investigación empírica sirvió para entablar demandas legales, la formación de asociaciones de vecinos para luchas política y a que Clinton firmara una orden ejecutiva en 1994 para que se tomaran en cuanta las desigualdades ambientales relacionadas con bajos ingresos y minorías étnicas. En la academia se han visto ambos enfoques como competencia, somos uno subsumido al otro o como una diferencia en la escala. Bullard apoyó el movimiento de Sierra Blanca y Guerra Addington logró que medios como New York Times y Washington Post hicieran referencia al racismo ambiental en el caso de Sierra Blanca. Trump ha dado un giro de 180 grados borrando del poder ejecutivo cualquier referencia a la diversidad étnica.
Actualmente, Guerra Addington también participa en un movimiento binacional para proteger las comunidades y el muy degradado y frágil ecosistema desértico fronterizo del catastrófico Proyecto Júpiter al que se suma otro de Meta. El 11 de diciembre participó virtualmente en la 92ª Reunión Ordinaria del Comité Conjunto Consultivo para la Mejoría de la Calidad del Aire que se llevó al cabo en Santa Teresa. Guerra Addington señaló los multiples problemas derivados de la excesiva contaminación y los volúmenes estratosféricos de agua y electricidad que además impactarán a los consumidores en ambos lados de la frontera al requerir la construcción de más infraestructura que aumentaría hasta en un 40 porciento el pago mensual de residentes fronterizes. La reunión estaba muy enfocada al parque vehicular y el financiamiento de más máquinas de certificación vehicular para Ciudad Juárez, siendo omisos con la contaminación. Guerra Addington explica que un solo megacentro de IA requiere la misma energía eléctrica que un millón de hogares-habitación. Daisy Maldonado tuvo otra intervención virtual señalando que Proyecto Júpiter por sí mismo contaminará más que las ciudades de Albuquerque y Las Cruces en su conjunto. Cuando formaba parte deEnvironment Congress, Maldonado participó en la demanda contra el Condado de Doña Ana por subsidiar con Bonos de Ingresos Industriales por 165 mil millones de dólares a lo largo de 30 años. Los Señoríos Tecnofeudales, como les llama Yanis Varoufakis, ahora reciben ofrendas, no tributos.
En un receso, conversé con Carlos Rincón, a quien conocí en los ochentas en mi pueblo Río Bravo en su calidad de director del Centro de Investigaciones Agrícolas del Golfo Norte, predecesor del INIFAP. También recordamos que en el centenario de la CILA -de la cual él era Comisionado- el difunto Jorge Bustamante presagió que estaban por iniciar las guerras del agua, en especial las subterráneas.
Al agotar los puntos del orden del día, Kim Ngo (Environmental Protection Agency), copresidenta de la reunión junto a José Ernesto Navarro Reynoso (SEMARNAT), ofreció el micrófono a los asistentes antes de clausarar el evento. Tomé el micrófono y señalé hacia la ventana animando a que se asomaran para que vieran la maquinaria pesada desmontando el desierto para la construcción de Proyecto Júpiter a tiro de piedra. Les recordé las advertencias que hicieron Guerra Addington y Maldonado con respecto a la contaminación y el duro impacto al bolsillo de los hogares de la zona. Miré fijamente a los ojos de Michelle Miano, directora del Departamento Ambiental de Nuevo México y espeté que ya se estaba destruyendo el desierto y aún no existía una Declaración de Impacto Ambiental (EIS) para Proyecto Júpiter.
Les recordé a todos que estábamos reunidos sobre dos acuíferos binacionales sobreexplotados que debían estar en veda desde hace 50 años. Les advertí que en el Bolsón del Hueco y el Conejos-Médanos había agua apta para consumo humano para tan solo siete años más. Para la Ecología Política de corte postestructuralista, la naturaleza no es algo dado o encontrado sino producida por la intervención humana. El impulso extractivista de la frontera antropocénica agriculturalizó el desierto -expresión de Mario Cerutti- y ha desertificado los valles, además se decidió urbanizar e industrializar la frontera a ambos lados como política pública de jure o de facto.
Tácito citaba a Calgaco, jefe del ejército caledonio: Auferre, trucidare, rapere falsis nominibus imperium, atque ubi solitudinem faciunt, pacem appellant. “Saqueo, masacre y rapiña son falazmante llamadas gobierno, y donde hacen un desierto, lo llaman paz”. Umberto Eco decía que el fascismo ha sucumbido al Complejo de Armagedón. Naomi Klein agrega que “La ideología gobernante de la extrema derecha en nuestra era de desastres cada vez más graves se ha convertido en un monstruoso supervivencialismo supremacista… Nos enfrentamos al fascismo del fin de los tiempos”.









