Tras los ataques a Venezuela por parte del gobierno estadounidense a cargo de Donald Trump y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el obispo emérito de Saltillo, Raúl Vera López, condenó la situación y aseguró que eso pone en riesgo la paz en toda América Latina.
«Esto pone en riesgo la paz de toda América Latina. Tenemos que manifestar nuestra condena a estos bombardeos de parte del “emperador” de los Estados Unidos (pues el Congreso no lo aprobó)», señaló en redes sociales.
El representante de la fe católica y activista social de la Teología de la Liberación, señaló que la intervención estadounidense pone en riesgo la paz de toda América Latina.
La cita textual que se lee en su página de Facebook:
«Ay hermanas y hermanos… Los ataques a Venezuela son una terrible noticia! Yo pienso en la región y también en México. Esto pone en riesgo la paz de toda América Latina. Tenemos que manifestar nuestra condena a estos bombardeos de parte del “emperador” de los Estafos Unidos (pues el Congreso no lo aprobó). Exijamos juntas y juntos el cese inmediato de la escalada de esta violencia y ataques al pueblo civil venezolano y el respeto a la soberanía del pueblo Venezolano. Aunque hasta ahora no haya muertos, es una terrible realidad».
Fr. Raúl Vera López, O.P.
Obispo Emérito de Saltillo
El obispo emérito de Saltillo Vera López se ha caracterizado por seguir el movimiento teológico y social de la teología de la liberación en la que da prioridad a las clases pobres vulnerables.
Por otra parte, la diócesis de Saltillo a través de su página de Facebook emitió un mensaje Llamando a la paz en la que menciona que pone en manos de Jesús el destino del amado pueblo de Venezuela.
El texto no está firmado por el obispo de Saltillo, Hilario González, sin embargo lleva el sello de la diócesis de Saltillo.
«Hoy ponemos en tus manos el destino del amado pueblo de Venezuela. Te pedimos que, en medio de la incertidumbre sea, tu espíritu santo quien guíe los corazones hacia la justicia verdadera y la reconciliación fraterna.
«Que el anhelo de libertad no se deja empañado por la violencia, sino fortalecido por la búsqueda del bien común.
Te rogamos por las familias separadas, por quienes sufren carencias y por aquellos que hoy claman esperanza; que sientan tu consuelo y la solidaridad de sus hermanos…»









