El modelo pedagógico de la llamada Escuela Mexicana recientemente adoptado por el gobierno federal, tiene su origen durante el período post revolucionario al crearse la Secretaría de Educación Pública, dirigida por José Vasconcelos quien implementó programas escolares dirigidos a obreros y campesinos analfabetas en condiciones de pobreza. Otro de momentos claves que terminó por reforzar su presencia, fue el decreto de 1934 donde el presidente Lázaro Cárdenas establece la educación socialista.
Sin embargo, históricamente esta modalidad con propósitos doctrinarios surgidos del movimiento revolucionario no era nuevo en Tamaulipas. A mediados de la década de los veinte del siglo pasado, el gobernador Emilio Portes Gil, propuso una serie de ideas a través de un proyecto de gobierno que lo llevó a trascender en otros ámbitos de la política nacional. Para lograr sus propósitos utilizó la educación como un instrumento ideológico, principalmente con la fundación de planteles escolares en el medio rural.
Bajo la figura del lema igualdad y fraternidad, desde el inicio de su gestión promovió la idea de fundar una nueva escuela tamaulipeca. En este sentido Portes Gil quien se caracterizó por sus afanes agraristas y educativos, entendió que una de las estrategias para sostenerse en el poder, era el combate a la ignorancia. Por ello, incrementó el número de escuelas a 729. Además, incluyó dentro de su equipo cercano de colaboradores a un grupo de maestros que crecieron políticamente a su lado, primero en el Partido Socialista Fronterizo y después en el Partido Nacional Revolucionario (PNR). Por ejemplo, Graciano Sánchez, Olivia Ramírez, José Martínez y Martínez, Fidencio Trejo, Zenón Araujo, Candelario Garza y Juan Rincón.
Prof. Maurilio P. Náñez /Un Coahuilense Socialista
Parte de sus antecedentes profesionales se remontan al período gubernamental de Emilio Portes Gil, a quien propuso algunas ideas socialistas en el ramo educativo propias de la época postrevolucionaria. Algunas de ellas se reflejan en los estatutos del Partido Socialista Fronterizo, el instituto político que fundó en 1924 donde dedica un apartado al ramo de la enseñanza.
El gobernador tamaulipeco Portes Gil, encomendó operar su proyecto al maestro coahuilense Maurilio P. Náñez de filiación masónica liberal, nombrándolo Director General de Educación en Tamaulipas. Acerca de su estancia en este puesto, Náñez interpretó con lucidez ese momento político, imprimiéndole un sello socialista a la educación pública, principalmente en la educación primaria. Esta experiencia se convirtió en una historia inmediata en su libro Renovación (1929), dedicado a las bibliotecas de los obreros.
Ciudad Victoria/Cuna de la Educación Socialista
En medio de una serie de conflictos políticos, emanados de la división del grupo portesgilista, el grupo acaudillado por el doctor Rafael Villarreal se apresuró a ponerse a tono con los vientos de cambio que se avecinaban. Igual cómo lo hizo Emilio Portes Gil su antiguo benefactor, utilizó a los gremios campesinos afines a su gobierno para implementar la política de Lázaro Cárdenas, recién nombrado presidente de México.

“El 23 de septiembre de 1934 se aprobó en una convención graria en Ciudad Victoria, la introduccion de la escuela socialista después de un fogoso discurso de un emisario capitalino, el licenciado Praxedis Balboa Gójon.” Vale decir que este abogado de origen victorense, era junto con Portes Gil uno de los políticos más experimentados de Tamaulipas. El primero acababa de dejar la presidencia de México, en tanto Balboa buscaba abrir nuevos caminos para aniquilar la infuencia del llamado El Papa Negro de la política mexicana.
En su momento y gracias a los conocimientos constitucionales de Balboa Gójon, intervino en la conformación de códigos y leyes relacionados para proteger a los gremios obreros y campesinos de México. Pero, además, ayudó a la redacción de los estatutos del Partido Socialista Fronterizo, un instrumento que durante varios años lo ayudó a su sostnerse politicamente en el poder. La actividad profesional de Balboa se remonta al gobierno de Emilio Portes Gil, quien le encomendó redactar bajo el marco legal, algunas ideas socialistas propias de la época postrevolucionaria. Entre ellas las relacionadas con los repartos agrarios, laborales, educativos y políticos que se reflejan en los estatutos del Partido Socialista Fronterizo.
Federalización de la Enseñanza
Como parte del proceso de la educación socialista, a partir de 1936 el gobierno mexicano inició un proyecto denominado federalización de la enseñanza para lo cual integró varias escuelas de Tamaulipas, dentro de los planes educativos y financieros. En Ciudad Victoria, fueron incluídas en ese acuerdo la Escuela Secundaria, Normal y Preparatoria que, a partir de ese momento, dependieron de la Dirección Federal de Educación Pública.
En términos generales, la educación socialista en Tamaulipas no tuvo el mismo impacto ni generó enconadas polémicas como en otras entidades del país, como fue el caso de Jalisco, Nuevo León, Puebla, Guanajuato y Coahuila, por mencionar algunas. Sobre todo, si consideramos que para entonces Tamaulipas era una entidad gobernaba por el ingeniero Marte R. Gómez, un político de ideas progresistas moderadas y simpatizante de los postulados de la Revolución Mexicana y experiencia de participar en las Comisiones Agrarias del Sur al lado de Emiliano Zapata. Años después fue asesor de la Liga Nacional Campesina de filiación comunista, presidida por el veracruzano Úrsulo Galván.

En el caso de Tamaulipas, tampoco se promovieron importantes pronunciamientos del clero y otras asociaciones católicas, a quienes dichas medidas afectaban sus intereses. Recordemos que para la década de 1930 en la región operaban pocas escuelas confesionales, si comparamos su cantidad con las que existieron entre 1890 y 1920. De estas pocas, todas optaron por resistirse a poner en práctica el modelo educativo que les proponía el gobierno cardenista porque resultaba, contrario a su doctrina. Mientras que, por el contrario, algunas organizaciones progresistas, fijaron su postura sobre la situación que en ese momento vivía el país.
Portes Gil Socialista
A principios de 1935, fue inaugurada la Escuela Primaria Redención del Proletariado en la Colonia Mainero por el gobernador Rafael Villarreal. Su primer director fue el maestro Luis Castro Bermúdez, quien desde sus primeros años profesionales se distinguió por su ideología progresista, incluso en contra del gobierno. En septiembre de 1927 fue aprehendido por la policía, al terminar de pronunciar un discurso en la plaza con motivo del aniversario de la independencia. Para solicitar su libertad un grupo de maestros encabezados por Artemio Villafaña, Serafín Luna, José Rendón, María de la Luz Tijerina, Dolores Caballero y otros, enviaron un telegrama al Juez 1º de Distrito.

Desde un enfoque histórico, el oportunismo político no es nuevo en Tamaulipas y en este caso Emilio Portes Gil y otros pertenecientes a todos los bandos, modificaron su postura y aplaudieron la idea luminosa de la educacion socialista. Sobre este asunto, Salvador Abascal militante político del movimiento sinarquista en México, opina en uno de sus libros: “En una aplaudida conferencia pronunciada por El Manchado Emilio Portes Gil ante maestros y campesinos, en el Teatro Juárez de Ciudad Victoria, Tamaulipas, el 6 de noviembre de 1935, para enseñarles, cómo debía ser la Escuela Socialista o racionalista según él, resaltan los siguientes párrafos en los que se ve claramente que el principal objeto que se persigue es la destrucción del cristianismo.”
Lo cierto es que, para el cumplimiento de esta encomienda constitucional en Tamaulipas, no existieron grandes obstáculos. Los maestros urbanos y de las zonas rurales se mantuvieron a la altura, irradiaron sus enseñazas humanistas en favor de todas las clases sociales. Su impacto alfabetizador se reflejó en los hijos de las familias de campesinos, obreros, pescadores, petroleros, comerciantes, indígenas, ferrocarrileros y migrantes.









