El secuestro de electricistas evidenció la inseguridad en las carreteras de San Luis Potosí, en donde múltiples cárteles se disputan las rutas. La colusión de las autoridades, la fragmentación criminal y la geografía favorecen la violencia, generando riesgos constantes para quienes transitan por ahí.
El pasado 21 de marzo, 7 electricistas fueron secuestrados en la carretera 57 en el tramo San Luis Potosí-Matehuala, a la altura de esta última ciudad y aunque fueron liberados con vida, este hecho volvió a visibilizar el peligro de viajar en las carreteras de San Luis Potosí, en especial por el tramo ya referido, al cual desde hace años, varios medios lo apodaron la ruta del terror, debido a los constantes asaltos, secuestros y desapariciones que se dan en el mismo.
Dicho segmento de la carretera 57 es de los más peligrosos del país, pero no se trata de un caso atípico, el problema, es que en San Luis Potosí casi todos los tramos carreteros son peligrosos, la carretera 49 que conecta San Luis Potosí con Zacatecas es punto de disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa en su facción de la Mayiza, el Cártel del Golfo en su facción de los Escorpiones y una organización local llamada los Alemanes, la cual también es la principal generadora de hechos violentos en la carretera 57.
También se encuentra la carretera 70 que cruza de forma horizontal toda la entidad, comenzando por la capital San Luis Potosí, pasando por Rioverde y Ciudad Valles, por lo que cruza la zona de la Huasteca, que es disputada por siete organizaciones criminales, que son el Cártel del Noreste, los Talibanes, el CJNG, el Cártel del Golfo en su facción de los Escorpiones, la Unión Huasteca, Zetas Vieja Escuela y hasta la Nueva Familia Michoacana, por lo que transitar por esa zona implica un riesgo potenciado, porque te puedes topar con extorsionadores de cualquiera de estas organizaciones.
Algo similar pasa en la carretera 85, que cruza en sentido vertical la Huasteca Potosina, de Hidalgo hacia Tamaulipas, pasando por Xilitla y Ciudad Valles, en donde la organización dominante es el Cártel del Golfo y sus aliados los Talibanes, pero que también ha buscado incursionar el CJNG los últimos años.
La razón por la que las carreteras de San Luis Potosí son tan peligrosas se derivan de tres elementos fundamentales, el primero de la colusión de las autoridades, ya que los directores de policía e incluso los alcaldes se han convertido en cómplices de alguna de las organizaciones criminales presentes en la zona, un ejemplo claro de ello es la reciente detención Jorge Eduardo Peña, Director de Seguridad de Matehuala, por estar presuntamente involucrado en el secuestro de los 7 electricistas, el cual se atribuye al grupo criminal los Alemanes.
Pero las acusaciones de colusión de las autoridades de Matehuala con el grupo de los Alemanes tienen ya varios años. Desde 2023 la Fiscalía de San Luis Potosí investigó al anterior alcalde Iván Estrada Guzmán, debido a unos audios en donde se infería que él trabajaba para los Alemanes, pero apenas hace unos días el propio Gobernador Ricardo Gallardo, afirmó que había colusión entre las autoridades de Matehuala y este grupo criminal y anunció una investigación contra el actual alcalde Raúl Ortega Rodríguez.
Sin embargo, ni siquiera el Gobernador se salva de las sospechas de complicidad con el crimen organizado, ya que desde el 2015 existen investigaciones en su contra, por posible nexo financiero con los entonces Zetas, que terminaron desmembrándose en al menos cuatro grupos con presencia en San Luis Potosí: los Alemanes, el Cártel del Noreste, Zetas Vieja Escuela y los Talibanes.
El segundo factor es la alta cantidad de organizaciones criminales operando en la entidad, ya que existe presencia probada de al menos 9 diferentes organizaciones en los distintos municipios, en donde las dos organizaciones más extendidas, que de hecho son antagónicas, son el Cártel del Golfo en su facción de los Escorpiones, cuya presencia se deriva de la cercanía con Tamaulipas y del hecho de que su presencia en la zona data del al menos desde 2005, así como del Cártel Jalisco Nueva Generación, que lleva desde 2019 ampliando su presencia en el estado. Ambas organizaciones están presentes en 37 de los 59 municipios de San Luis Potosí.
Le siguen en orden de cobertura dos organizaciones que surgen de la escisión de los Zetas, que entre 2010 y 2015 fue el cártel dominante en San Luis Potosí, pero que ante el arresto de los principales líderes se fragmentó en varias organizaciones, una es los Alemanes, una organización fundada por Alfredo Alemán Nevárez “El Comandante Alemán”, que primero trabajó con los Zetas y después con el Cártel del Noreste, del cual se separó en 2020 y que ha concentrado sus actividades a lo largo de la carretera 57 y el segundo es los Zetas Vieja Escuela, que operan en dos corredores de la Huasteca. En ambos casos estas organizaciones están presentes en 16 municipios.

Hay otras dos organizaciones que se derivan de los Zetas, las cuales ya fueron mencionadas, la primera es los Talibanes, que se crearon cuando en 2013, cuando Iván Velázquez Caballero “El Talibán”, quien era el líder regional en San Luis Potosí, rompió con los Zetas para formar una banda de corte local que se volvió con el tiempo aliada del Cártel del Golfo y aunque ha perdido fuerza con los años, aún mantiene presencia en 11 municipios y la segunda es el Cártel del Noreste, con presencia en 7 municipios.
Completan la baraja de organizaciones dos cárteles nacionales, el primero es el Cártel de Sinaloa en su facción de la Mayiza, que está presente en 9 municipios en la frontera con Zacatecas, precisamente porque sus operaciones provienen de dicha entidad, mientras que la segunda es la Nueva Familia Michoacana, con una presencia discreta en 3 municipios, con especial énfasis en Tamuín, así como el grupo local la Unión Huasteca, que ya se encuentra muy debilitado y que está presente en 5 municipios de la Huasteca Sur, en donde San Luis Potosí hace frontera con Hidalgo y Veracruz, que incluye localidades como Xilitla y Tamazunchale.
De hecho, los territorios de estas nueve organizaciones se superponen los unos a los otros, al grado que encontramos municipios como Rioverde, Cárdenas, Tanquián de Escobedo y Ciudad Fernández, en donde operan de forma regular cinco organizaciones criminales, o bien, los municipios de Matehuala, San Luis Potosí, Tamazunchale, Xilitla, Tamuín, Villa Hidalgo, Villa de Ramos, El Naranjo y Tampamolón Corona, donde operan cuatro organizaciones, tal como lo muestra este mapa:

Mientras que en apenas 7 de los 59 municipios no se encontraron registros de ninguna organización criminal, siendo estos Armadillo de los Infantes, Cerro de San Pedro, Villa de Pozos, Lagunillas, San Nicolás Tolentino, Santa Catarina y Tanlajás. Lo cual no implica que no exista presencia de grupos criminales, simplemente que no está registrada.
El tercer factor es el terreno accidentado de la entidad y lo poco vigilado de muchas zonas, ya que la parte oeste tiene una amplia zona de semi desierto que, si bien incluye ciudades como San Luis Potosí, Soledad de Graciano de Sánchez y Matehuala, lo cierto es que los demás municipios de la zona tienen una baja población, por otro lado, la región de la Huasteca es selvática, con vegetación densa y lugares perfectos para esconderse.
A todo ello debemos sumar el hecho que San Luis Potosí es una de las entidades que comparte frontera con más estados de la república, en concreto con 7, Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, Hidalgo, Querétaro, Veracruz y Zacatecas, pero está muy cerca también de Jalisco y Aguascalientes, lo que implica que hay muchos caminos y brechas por donde pueden entrar grupos criminales que son fuertes en otras entidades, como ha venido pasando a lo largo de los años.
Para hacer frente a esta crisis de inseguridad en las carreteras es importante implementar un esquema de seguridad que al menos contemple estos tres elementos:
- Se lleve a cabo una limpieza de las corporaciones de la policía municipal y estatal, así como de las administraciones locales para sacar a los elementos corruptos que se han coludido con el crimen organizado, por lo que sería relevante implementar el Operativo Enjambre enfocado en localizar a los funcionarios que trabajan para las bandas criminales.
- Aumentar la presencia policial en los tramos carreteros inseguros, con especial énfasis en el tramo carretero de San Luis Potosí-Matehuala de la carretera 57, así como en las carreteras 49, 70 y 85.
- Contar con un esquema de coordinación con las empresas transportistas y de autobuses que transitan por la zona, para generar un esquema de alertas tempranas que permita la reacción inmediata de las autoridades.
Profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, especialista en seguridad pública y doctor en políticas públicas por el CIDE. Correo de contacto: victorsanval@gmail.com







