Integrantes de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) rechazaron la propuesta para restringir la venta de tortillas en hieleras en tiendas de abarrotes y mediante la modalidad de reparto vecinal.
Los pequeños comerciantes defendieron este tipo de comercialización en la venta de tortillas toda vez que “se ha demostrado que este método no representa riesgos sanitarios siempre que el producto se elabore bajo condiciones higiénicas”.
«La red de distribución vecinal como tiendas de abarrotes, puntos de venta y reparto en motocicleta, cumple una función clave para acercar la tortilla a millones de hogares, especialmente adultos mayores y familias sin transporte», expuso Cuauhtémoc Rivera, dirigente de la ANPEC .
Consideró «ridículo» multar por vender tortillas en hieleras en México pues, de acuerdo con la asociación, “la Profeco no tiene facultades para imponer multas de 4 millones de pesos a quienes ofrezcan así este alimento”, además siete de cada 10 tortillas en el país provienen de tortillerías de barrio, que son la base del abasto nacional y un pilar de la dieta cotidiana, refirió Cuauhtémoc Rivera.
Limitar estos canales de distribución no solo afectaría a miles de familias que dependen de ellos, sino que también podría provocar un alza en el precio del kilo de tortilla.
El encarecimiento, subrayó, no se debe a la producción artesanal, sino al incremento en los costos de insumos como maíz, gas y energía eléctrica.
El debate sobre la tortilla en hielera se encendió luego de que el delegado de Profeco en Tamaulipas, Manuel Leal Villarreal, declarara que multarían hasta con 4 millones de pesos a quienes vendieran tortillas en este modalidad bajo el argumento de un supuesto riesgo sanitario.
En entrevista con medios locales, el delegado de Profeco señaló que ya habían sancionado a cuatro establecimientos con la inmovilización de las hieleras así como el inicio de un trámite administrativo.
Sin embargo, la Profeco a nivel nacional contradijo esto, señalando que dicha dependencia no tiene atribuciones para poder multar a proveedores por motivos de sanidad, condiciones de higiene o manejo de alimentos, ya que estas atribuciones corresponden a otras autoridades.
En un comunicado nacional, aclaró que su función es garantizar relaciones de consumo justas y transparentes, además de orientar tanto a proveedores como a personas consumidoras.
Profeco aclaró que no tiene facultades para multar a proveedores por motivos de sanidad, condiciones de higiene o manejo de alimentos, ya que estas atribuciones corresponden a otras autoridades.
La institución precisó que, a través del Acuerdo Maíz-Tortilla, realiza monitoreos… pic.twitter.com/iWkTKk6A4A
— Profeco (@Profeco) March 9, 2026








