Querido papá,
Hoy que se conmemora el día internacional del trabajo, llegamos a 36 años de que fuiste detenido y desaparecido, la tarde del martes 1 de mayo de 1990. Desde entonces no hemos dejado de buscarte, pensarte, soñarte, añorarte y compartirte con quienes han hecho carne propia de esta historia, la tuya, la nuestra, la de todas y todos.
En los primeros días que te llevaron, nadie imaginó que serían décadas las que transcurrirían sin saber de ti, tampoco teníamos referencia de la desaparición forzada como práctica de la represión política de este país. Sabíamos de matanzas, detenciones arbitrarias y tortura, pero no de lo que a ti te estaban haciendo. Con tu detención y ocultamiento, pensaron que acababan con tus ideas y tu persona; olvidaron que hay quienes son semilla y raíz y que por más que se les corte siempre retoñan y florecen aun en los peores momentos; olvidaron la memoria larga de los pueblos totonacos, su resistencia, el tejido comunitario, la cultura, el pensamiento que pasa por el corazón, somos por los que estuvieron y seremos por los que vendrán. Pensaron que nos quedaríamos postrados eternamente ante la incertidumbre, el dolor y la tristeza, pero no, nos levantamos y te convertiste en el horizonte para seguir, estás presente como el aire al respirar.
Te cuento que hace poco mi mamá encontró una credencial de 1987 y algunos apuntes tuyos, por fin conocí los trazos de tu escritura y fue emocionante porque desde que olvidé el sonido de tu voz pensé que nada más volvería a tener de ti.
En los últimos años se ha conocido más tu historia, te conocen más en la Ciudad de Puebla y otras partes de México y el mundo, que hoy desde temprano recuerdan que nos faltas. Entre mayo y junio de 2023 se empezó a integrar un equipo multidisciplinario de acompañamiento e investigación que ha estado presente en cada proceso e interlocución con las distintas autoridades, aportan su experiencia y son nuestro sostén cuando la fuerza hace pausa.
Apenas en julio del año pasado, tomaron mi declaración, no querían. Argumentaban que como tenía seis años cuando te llevaron no tenía consciencia de lo que pasó. Insistimos y se logró, también porque necesitaban la formalidad jurídica que retomara la denuncia inicial de mi abuela María. En el camino de regreso, pensé cómo tienen que pasar 35 años de una detención-desaparición para tomar una declaración, aunque luego no les gusta que se les recuerde que la impunidad en este país tiene nombres, apellidos y rostros que la hacen todos los días.
Querido papá,
Si te contara todo lo que ha implicado este caminar, verías qué poco han cambiado las burocracias del absurdo, en todos lados hay capataces del dolor que hacen hasta lo imposible por descarrilar los procesos de búsqueda, verdad, justicia y no repetición, como si buscarte fuera salir de vacaciones.
En noviembre de 2021 que fue la primera interacción con la Comisión de Búsqueda de Puebla, nos dijeron que en lo que llaman ficha de búsqueda, no se podía poner que eres parte del pueblo tutunakú de Pantepec, que si acaso en observaciones porque los carácteres del sistema eran limitados. En enero de este año nos entregaron esa ficha traducida a tu lengua materna, próximamente la pondremos en audio para que también se escuche.
Ikaputsamán Tomás Pérez Francisco
¡Na ikakgsa’!
Tu hijo, que sólo dejará esta lucha cuando aparezcan todos los soles robados.
1 de mayo de 2026.








